Historia Del ex Cine Trevi a la “Ciudad del Agua”

Historia

Cuando a finales de los años noventa la dirigencia del Grupo Cremonini decidió dar inicio a los trabajos para la realización de un polo de restauración combinado con una moderna sala cinematográfica a pocos pasos de la Fontana de Trevi, nunca hubiera imaginado que entre los cimientos de ese inmueble, el ex “cine Trevi”, adquirido en 1985, se hubieran conservado los restos de un vasto complejo de edificios de la edad imperial, precioso testimonio de la antigua trama urbanística de la ciudad.

Las obras se iniciaron en septiembre de 1999. Desde las primeras fases de intervención los medios mecánicos pusieron de manifiesto la presencia de estructuras de la época romana, llevando así a la Superintendencia Arqueológica de Roma a la inmediata suspensión de las obras.

Pero la disponibilidad y el entusiasmo del ‘Cavaliere’ Luigi Cremonini, fundador y presidente del grupo, decidido inmediatamente a financiar completamente las investigaciones arqueológicas, hicieron posible que se pusiera en marcha una extensa campaña de excavación (conducida por Antonio Insalaco con la dirección científica de Claudio Moccheggiani Carpano), que se concluyó en 2001, y que se sentaran las bases para la realización de uno de los primeros ejemplos en Italia de colaboración virtuosa entre público y privado.

En efecto, vista la imponencia de las estructuras sacadas a la luz y el valor histórico – artístico de los restos encontrados, precisamente por iniciativa del Grupo Cremonini el proyecto original fue profundamente modificado, hasta la instalación de un verdadero yacimiento museístico, comúnmente conocido como “Vicus Caprarius – la Città dell’Acqua”.

El 6 de abril de 2004 el área arqueológica se abrió establemente al público, pero la historia de las excavaciones debajo del ex “cine Trevi” no se acabó. En los años sucesivos, de hecho, el yacimiento arqueológico ha sido ulteriormente desarrollado y enriquecido.
El 19 de diciembre de 2006, tras una delicada restauración de varios meses realizada, con el fuerte impulso del Grupo Cremonini, por Alessandra Barone y Barbara Gregni, de la Cooperativa Restauri Archeologici de Roma, bajo la guía de Fiorenzo Catalli, Director Arqueólogo de la Superintendencia Arqueológica de Roma, fue expuesto, en dos vitrinas, el “pequeño tesoro” hallado durante las excavaciones: más de 800 monedas que se pueden datar entre el IV y el V siglo d. C.

Tres años más tarde, el 22 de diciembre de 2009 se completó la instalación del antiquarium.

El Grupo Cremonini de hecho promovió una ulterior campaña de estudio de los materiales hallados durante la excavación y conservados por largo tiempo en depósito, con el fin de valorizar esa fase histórica “post antigua” (Edad Media, Renacimiento, Siglos XIX y XX) que hacen del área arqueológica un ejemplo extraordinario de continuidad de vida.

La restauración de los hallazgos, esencialmente objetos de uso cotidiano (jarras y platos de cerámica, cuchillos y tenedores, ollas y sartenes, botellas de vidrio soplado además de un peculiar anillo con llave hembra de una cajita de bronce y plata), fue realizada por el Consorcio L’Officina, también en este caso bajo la dirección científica de Fiorenzo Catalli, y la instalación expositiva ha sido realizada para el Proyecto Artiser s.n.c. por los arqueólogos Alessandro Ascoli, Giuliano Catalli, Barbara Lepri y Francesca Licordari bajo la dirección científica de Antonio Insalaco, Curador Arqueólogo de la Superintendencia de Bienes Culturales del Ayuntamiento de Roma.

TARIFAS

ENTRADA GENERAL: 3,00 €.

REDUCIDA: 1,50 € (mayores de 65, Roma Pass, estudiantes 18/25 años de la U.E., docentes de la U.E.).

MUY REDUCIDA: 1,00 € (niños y jóvenes 14/18 años).

GRATUITA: menores de 14, estudiantes universitarios de arquitectura, conservación de bienes culturales, arqueología de la U.E.

VISITAS GUIADAS CON RESERVA: 6,00 €.

RESERVAS: 1,00 € POR PERSONA

RESERVA

Es aconsejable siempre reservar.
La reserva tiene un costo de 1,00 € por persona y garantiza el acceso al área arqueológica de una sola vez y sin eventuales colas en el horario establecido.
N.B. Si el grupo elige visitar el área sin reservar el turno, en caso de que haya otras personas, estará sujeto a respetar la cola y al eventual escalonamiento de los accesos (establecido por razones de organización, a criterio de la dirección).

Section Header PARA EL TURISTA

HOSPITALIDAD